Resultados de la más reciente Encuesta de Pronósticos Económicos del WSJ
A pesar de que
la economía de Estados Unidos se está recuperando y generando empleos, inversionistas y analistas no esperan que la Reserva
Federal (RF) suba este año las tasas de interés, debido a la agitación en Europa.
Un 42% de los
economistas sondeados por The Wall Street Journal opina que la RF esperará hasta 2011 o más adelante para empezar a restringir
el acceso al crédito. Hace un mes, apenas 28% pensaba que el banco central estadounidense iba a aguardar hasta el año entrante
para subir las tasas.
El consenso apunta
a que la crisis en Europa, los riesgos de contagio y las presiones deflacionarias asociadas con esos problemas mantendrán
a la RF al margen, incluso por más tiempo del que inicialmente se pensaba.
A menos que la
crisis se intensifique, es poco probable que las dudas sobre la capacidad de pago de Grecia y otros países europeos sacudan
la economía estadounidense, aunque podrían reducir la demanda europea por exportaciones de Estados Unidos y llevar a los bancos
europeos a limitar el acceso al crédito.
Para la RF, sin
embargo, la crisis en Europa subraya la fragilidad del sistema financiero global y el riesgo, por pequeño que sea, de que
acontecimientos externos descarrilen la recuperación estadounidense. La decisión de la RF del fin de semana de reabrir un
programa de suministro de dólares a los bancos centrales de otros países resaltó sus preocupaciones.
En las últimas
semanas, los mercados a futuro sugieren que las expectativas de que la RF eleve las tasas de corto plazo en noviembre han
bajado a cerca de 40%. En abril, las probabilidades de que la RF subiera las tasas en noviembre se ubicaban en cerca de 90%.
El banco central ha mostrado poco entusiasmo por restringir el crédito este año, aunque algunos miembros están presionando
para que el organismo reduzca su gigantesca cartera de valores hipotecarios.
En promedio, los
analistas que participaron en la encuesta anticipan que la RF actuará en diciembre. Hace siete meses, apostaban a un movimiento
en agosto. De igualk modo, economistas de Morgan Stanley aplazaron esta semana su proyección de un alza de tasas desde septiembre
de este año hasta inicios de 2011, a pesar de que observan un fortalecimiento de la recuperación estadounidense.
Una inflación
moderada en EE.UU. le otorga a la RF un amplio margen para no alterar la política monetaria. Los economistas que participaron
en el sondeo de The Wall Street Journal esperan que el aumento del Índice de Precios al Consumidor se mantenga por debajo
de 2% durante todo 2010.
A su vez, los
57 economistas encuestados (no todos responden todas las preguntas) estimaron que la economía estadounidense sumará 2.4 millones
de empleos durante los próximos 12 meses. Sin embargo, debido a la masiva capacidad ociosa acumulada en el mercado laboral
durante la recesión, esperan que la tasa de desempleo en EE.UU., que llegó a 9.9% en abril, apenas caiga a 9.3% para diciembre.
Los economistas prevén un crecimiento sólido, aunque no particularmente robusto, en torno a 3% para este año y el próximo.
El mercado de
bienes raíces seguirá siendo la gran interrogante. La mayoría de los economistas proyecta una fuerte expansión en la construcción
y remodelación de viviendas, aunque los vaticinios van desde un declive anualizado de 4.3% a un alza anualizada de 25% en
el segundo trimestre en relación al primero.
Un repunte del mercado inmobiliario reforzaría el consumo. Los economistas
esperan un crecimiento moderado pero insuficiente para liderar la recuperación de la economía.